viernes, 17 de junio de 2011

Hay momentos en los que toda una generación se encuentra extraviada entre dos épocas, entre dos estilos de vida, de tal suerte que tiene que perder toda naturalidad, toda norma, toda seguridad e inocencia. Es claro que no todos perciben esto con la misma intensidad. Una naturaleza como Nietzsche hubo de sufrir la miseria actual con mas de una generación por anticipado; lo que él, solitario e incomprendido, hubo de gustar hasta la saciedad, lo están soportando hoy millares de seres.
Hesse, El lobo Estepario.

Nunca ha tenido hombre alguno una necesidad más profunda y apasionada de independencia que él. En su juventud, siendo todavía pobre y costándole trabajo ganarse el pan, prefería pasar hambre y andar con los vestidos rotos, si así salvaba un poco de independencia. No se vendió nunca por dinero ni por comodidades, nunca a mujeres ni a poderosos; mas de cien veces tiró y apartó de sí lo que a los ojos de todo el mundo constituía sus excelencias y ventajas, para conservar en cambio su libertad. Ninguna idea le era mas odiosa y horrible que la de tener que ejercer un cargo, someterse a una distribución del tiempo, obedecer a otros. Una oficina, una cancillería, un negocio eran cosas para él tan excecrables como la muerte, y lo mas terrible que tuvo que vivir en sueños fue la reclusion en un cuartel. A todas esas situaciones supo sustraerse, a veces mediante grandes sacrificios. El lobo Estepario , H.Hesse.

jueves, 6 de enero de 2011

jueves, 19 de agosto de 2010

NEHUENTUE




El lugar donde trabajo, pueblo de Nehuentue, provincia de Cautin, región de la Araucanía.


La ruta de la Araucania costera, una buena alternativa...

...para quienes gustan de paisajes naturales... avistamiento de aves y los humedales de Monkul.
Fotografias del colega Juan Carlos Jara

jueves, 1 de abril de 2010

Por las rutas invisibles del sur
La Araucanía Profunda






El Ruka pillan (casa del diablo), Volcán Villarrica. Fotografiado desde la localidad de Ñancul. campo de la familia Neculpán





















carretón leñero, niña jugando con carretilla (campo en Relin)









camino de la lava, Challupén.











Localidades y comunidades de la región.










Niño en Liumallia







"No volverás....del fondo de las rocas,
no volverás.... del tiempo subterráneo,
No volverá.... tu voz entumecida,
No volverán... tus ojos taladrados.
Sube a nacer conmigo hermano.."


El campo es de las comunidades o es trabajado por estas. En estas zonas la mayoría de la poblacíon se autoidentifica como mapuche o tiene apellidos mapuche.












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sábado, 27 de marzo de 2010

Las réplicas del miedo

Sobre las réplicas del miedo.
27. F. 2010

El terremoto sacudió el polvo y las conciencias, remeció la inercia y el aburrimiento y atentó contra nuestros cimientos materiales, psiquicos y trascendentales.


El terremoto nos sumió a todos en un estado de sueño profundo, sumergidos en la misma gran piscina del miedo, en esos instantes éramos frágiles y redescubrimos que lo somos, la naturaleza lo quiso decir, lo quiso recordar. El terremoto nos igualó, en esos instantes de angustia y miedo éramos todos humanos, todos partículas prestas a ser volatizadas. La tierra se despegaba de los pies, se separaba de nosotros y nos rompía, provocando quizás unos de los temores más grandes de nuestra especie.


Pienso que las distinciones por género y sexo no deberian alcanzar otras dimensiones mas allá de la biológica, pero quizas no es tan errado afirmar que las mujeres sienten un temor mas fuerte, les es mas difícil mantener la calma, reaccionan con histeria e irracionalidad; es la tierra que contiene los frutos la que se aleja, le abandona, volviéndose una antimadre del mundo... de la realidad entera.

La mujer teme por sus hijos que no están cerca, al alcance de su protección, de ahí proviene el terror, de la impotencia, de ahí el sentimiento de casi-culpa.

Al vivir un terremoto de manera terrorifica (entiendase eso por cualquier circunstancia que agraba la sensación de vulnerabilidad ante el terremoto; -gritos, desesperación de otros, pisos altos, destellos de luces, etc). Es difícil no imaginar la necesidad en la creencia de un orden superior, urge una fuerza que calme y ponga todo en orden nuevamente. En esos instantes, muchos claman piedad, misericordia, otros se preguntan con horror ¿Qué es esto?.
Como me dijo un amigo, un terremoto remueve los niveles ontológicos del ser: es la tierra sobre la cual se alzan los pilares, la base, la máxima expresión de la realidad...
Desde el cielo puedes caerte, en el agua te puedes hundir, pero que se caiga la tierra, donde se hiza la construcción de nuestra humanidad inunda de un miedo profundo y antiguo, no filosófico, sino instintivo.









jueves, 25 de marzo de 2010

Coigüe

Es necesario, cada cierto tiempo vivir y sentir el compás del tiempo ... vivenciar el ocio en su estado mas puro, Aunque sea por un breve, breve lapso de tiempo.
Al tiempo le gusta ser "paladeado" y se vuelve nutriente que
nos embellece, como embellece a los árboles pacientes.

domingo, 15 de junio de 2008







En calles de Temuco

(foto de Estefix)




Duelo de directores

dedicado a un querido amigo


Llegó al cine justo a tiempo para ver la película. Las luces se apagaron y Comenzó a sonar la música inicial. Le ocurría un Menudo, el ambiente que se genera en esos instantes le hacian volver sobre sus pensamientos, evocar imágenes propias, y una vez que comienza la acción, esta le encuentra en lugares lejanos, perdidos entre sinuosas meditaciones. Una leve sensación de fastidio le invadía, deseaba dirigirse una Cualquier otro lugar que no le demandase tan celosa atención y asi poder seguir la trama de sus propios pensamientos. En esos momentos el film se volvía un ogro demandante e impositivo, al entregar Hecho todo, acabado, sin posibilidades de cuestionar, de penetrar en su densidad fotográfica. Era inevitable quebrar su solipsismo o la ida al cine Sería un fracaso ... con un leve gesto se desprendió de sí y con la sensación de quien se deja vencer fácilmente, prestó atención a la trama de la película ...
Era bastante tarde cuando salió del cine, y la película había sido mejor de lo que había visto. En estas ocasiones su ánimo se encendía de manera inusual, la experiencia debía comentarla con alguien y así de alguna forma, inseminar la creación redonda, perfecta e impermeable del séptimo arte. Buscó entre la concurrencia algún alma inquieta, con disposición a socializar, pero debido al frío de la noche, o a la poca costumbre de la gente de hablar con extraños, en un par de minutos el salón de entrada quedó vacío.
Caminó por la avenida poniendo atención si divisaba algún viejo conocido o conocida con quien conversar, anhelaba un encuentro fortuito, de esos que en otras circunstancias siempre le incomodaban. Se volvía a repetir la paradoja de rehuir de las personas, no tenía muy claro de qué forma se alejaba, Cual era el momento en que el otro le molestaba, carecía de interés, o simplemente le irritaba. No Sabía con exactitud si se volvía absolutamente predecibles o rotundamente extraño y lejano de si. Ambas sensaciones se mezclaban de manera Simultánea de ahí la confusión. Aún faltan palabras para describir Expresar y cierto tipo de sensaciones-pensaba-.
Sin embargo, en esos momentos, luego de la película, anhelaba la vida social, a pesar de las Frivolidades que le son inherentes, de los tantos protocolos mal aprendidos. Necesitaba que otros fuesen testigos y aún mejor partícipes de la perturbación de la secuencia Fílmica, del totalitarismo de la trama de imágenes en movimiento. Era en estos momentos cuando la soledad se volvía insoportable. -Por qué las personas no aparecen en el momento oportuno-se preguntaba-, siempre lo hacian en momentos inconvenientes. Hace algo más de dos meses que se había cambiado de casa, a nadie había dado su dirección. Cuando recordó en una oportunidad se encontró con un compañero de universidad, casi esquivándole le contó que andaba de paso, que había encontrado un buen lugar para vivir en una ciudad cercana.
Mientras caminaba pensaba que no debía ser vergonzante la tendencia a estar o quedar solo como en general se muestra en televisión y en las películas, sino muy por el contrario. Es previsor y saludable el ánimo para aprender a estar en verdadera soledad-pensaba,-no esperar nada de nadie y que nadie espere nada de uno. Dar vuelta la soledad como si fuese un vistoso chaleco que ahora sólo luce y abriga para su interior, Deshacerse de las dependencias y las estrategias forzadas de tolerancia. Es hasta heroico y liberador, se decía con seguridad y autoconvencimiento. De seguro que otros pensarían que su actitud sólo trasluce mezquinos sentimientos de aprecio y cariño hacia los demás, un déficit en la Capacidad de empatizar con otras vidas, pero había llegado a la conclusión que era exacta y diametralmente lo contrario. Era un exceso de empatía lo que le alejó casi definitivamente de las gentes. La facilidad con la que adoptaba y hacia suyas las experiencias de los demás, le hacía decaer extraños en estados de enajenación, lapsos de angustia y ansiedad. Entrar en la vida de los otros, a través de sus conversaciones compungidas y ahogadas le permitia sobre todo ver el lado oculto e indeseable, aquél que no se quiere ver, esa oscura línea divisoria que vuelca a los espíritus hacia su interior, delineando su infelicidad . Sólo le bastaba escuchar unos instantes en tono amistoso, alguna infidencia , hablar sobre sus logros personales, sobre sus temores, sus sentimientos, para que comenzara a andar Dentro de sí un engranaje que arrasaba con su ser hasta dejarle desolado y vulnerable. Recordaba que esa Capacidad de transparentarse, ver y percibir a los demás, antaño le hicieron valerse un lugar importante es la vida de sus cercanos, Dado que lograba una conexión casi mística, las gentes buscaban su palabra, escuchaban atentos sus consejos y reflexiones. ¿No era eso acaso cariño hacia los demás?-pensaba-. Pero le sucedió que este ejercicio comenzó poco a poco a degradarle, disminuirle, hasta anularse, por ello poco a poco fue evitando las Conversaciones íntimas y personales, y paulatina hasta definitivamente Alejarse de las reuniones sociales.
Era sólo en ocasiones como esta que aullaba dentro de sí su espíritu de lobo gregario , el llamado del tótem y el clan, por decirlo en otras palabras. Y es que esta vez, necesitaba reunir a los testigos del crimen, los espectadores de la nueva articulación del guión y de la historia.
Siguió su camino por la avenida en dirección a su casa. Tomo ese camino más transitado para aumentar las probabilidades de un encuentro, Aún así no se divisaba a nadie en las calles. Dobló en la última esquina aún con la esperanza de que apareciera alguien, ahora pensaba en cualquier persona, todas le significaban un potencial conversador. A lo lejos divisó una silueta que caminaba en su dirección. Pensó algunas artimañas como preguntar la hora, aunque preguntar por una dirección sería más adecuado, ya que haría la interacción más duradera y con ello aumentaban las posibilidades de iniciar un diálogo. Pero la silueta desvio su camino en una esquina y desapareció.
Dobló la esquina del parque, hacia el pasaje de la casa donde vivía, Aun no aceptaba la idea de no comentar con nadie la película, volver a la soledad de su habitáculo y con ello reafirmar el monólogo impositivo del director. Antes de abrir la reja una brillante estrella en el cielo desvió su atención. Luego se encendieron las luces, efusivos y espontáneos aplausos retumbaron en sus oídos, al parecer la película había estado buena y no sabia si había vivido una experiencia de sonambulismo o si realmente y contra todo pronóstico se había dormido. Se levantó del asiento con una fuerte sensación de miedo y perplejidad. A lo lejos divisó una una compañera que no veia desde hace meses, tal vez años . Se acercó a ella para poder comentar la película y tratar de resolver aquello que le estaba ocurriendo. Lo hizo atropelladamente entre la audiencia y le tocó el hombro ya que parecía que no le había visto. Ella le dijo con tono de hastío - ¡otra vez tú! Fue tal lo inesperado de la respuesta que creyó que ésta se había equivocado de persona, que no le había reconocido. Le dijo quien era, como se llamaba y de dónde se conocían. Ella le miró con gesto despectivo, sonrió al par de amigos que le acompañaban, y pidiendo permiso se esfumó rápidamente.

Con notoria contrariedad Caminó hacia la plaza central, se dirigió a la banca y se sentó a mirar a los transeúntes. La película le era familiar, y como siempre carecía de trama, pero era mejor así, mucho mejor, Porqué esta vez y como siempre sería su único director.


FIN


Gabriela Garcés, Julio 2007.



Recibo críticas, le falta trabajo, pero me gustaría conocer vuestra opinión

martes, 1 de abril de 2008

Para mi sorpresa este poema lo encontre publicado en una pagina extranjera, en la cual hacen una recopilacion de textos dedicados a la danza y aqui se los muestro.
No lo borrare porque a algunos cristianos les disguste, tampco es de mis favoritos, incluso reconozco que me provoca esa desagradable sensación de vergueza ajena al leer algunas líneas, pero las imágenes eran reales en ese tiempo... es parte de la historia de mi ejercitacion literaria.


Poema Danza

Hoy que siento el límite, de mis cuerdas vibrantes
Donde amenazo peligrosa mi fragmentación
Allí mi cuerpo se transforma y se modela,
En afanosa dispersión se dilata
El eco de lo existente ha poseído
al ser en carbono y oxigeno articulado
y se dilata, y se contrae y se distiende,
como un ser parido que cae seducido
por el ritmo del influjo gravitacional
en feliz alumbramiento.....
Me he sumergido,
en el líquido de las formas,
allí en la dimensión donde comparto vida,
con otras naturalezas,
náyades y sílfides traducen su lenguaje cristalino
y todas tejidas en ronda pendemos,
de los hilos rutilantes que cuelgan,
desde el astro de nuestros sinos.
Nuestros cuerpos, como cabellos al viento,
Se arrojan vencidos al movimiento fundamental,
A la onda expansiva, allí donde ondula perpetua
La danza del anhelo humano...
Y mi cuerpo se vuelve susceptible,
y se viste con retazos de mi memoria
encarnando otras edades.
Y me elastizo, en pretensión absoluta de abrazar todo lo existente,
No hay mundo demasiado extenso,
Ni cansancio que me trascienda,
Hoy descifro los caminos, las rutas trazadas por el tiempo,
Hoy ya no me descubro,
Las sensaciones no conocen la quietud, ni el detenimiento,
El cuerpo a lanzado un ancla al horizonte,
Y se apropia de lo lejano y lo cercano,
Comprende a las raíces que ondulan dolorosas,
entre la densa tierra que abren sus afanes.
Esta danza ha escuchado los latidos telúricos y se ha reconocido
Como un final que no termina su comienzo.

(mandado por Clara y Alberto, Rawson, Argentina)

 Escapismo ilógico I Desperté abrumada,  no había alcanzado a resolver el dilema durante el sueño y aún tendría que esperar por una señal má...